La Puerta de Alcalá
La Puerta de Alcalá ilumina y llena de vida la Plaza de la Independencia de Madrid, además de ser tu punto de entrada al famoso Parque del Buen Retiro.

Descubriendo los monumentos de Madrid

Cuando escuchas La puerta de Alcalá, probablemente lo primero que viene a tu mente es aquella canción de 1986 compuesta por el grupo madrileño Suburbano y popularizada por Ana Belén y Victor Manuel. Te entendemos, a nosotros también nos encanta; pero en DINKtravelers estamos seguros de que después de conocer a fondo el bello monumento que la inspiró y que está considerado Monumento Histórico Artístico, tendrás mil razones para planear tu próximo viaje a España mientras entonas la canción.

Ubicación de la Puerta de Alcalá

Situada al centro de la Plaza de la Independencia, la Puerta de Alcalá forma parte de los recorridos típicos de la ciudad de Madrid. Su ubicación la convierte en un punto clave para acercarte a atracciones turísticas como la Fuente de Cibeles el Parque del Retiro.

La Puerta de Alcalá fue construida en 1778 por órdenes de Carlos III como una de las cinco puertas de acceso a la ciudad. Su nombre no fue casualidad, sino que se eligió así porque por ella se obtenía el acceso desde Alcalá de Henares. De ahí, también, que la calle sobre la que hoy en día se encuentra el monumento sea la Calle de Alcalá.

Historia de la Puerta de Alcalá

Esta puerta es una obra neoclásica del arquitecto italiano Francisco Sabatini, quien le dio forma de arco de triunfo. De hecho, fue el primero en ser construido en Europa luego de la caída del imperio romano. Además, precedió e influyó en el diseño de otros monumentos tales como el Arco de Triunfo de París y la Puerta de Brandeburgo, en Berlín.

Cuando te encuentres frente al monumento podrás apreciar, primero, sus tres cuerpos separados por arcos de medio punto y dos arcos adintelados más en los extremos laterales. En la parte superior verás una inscripción en latín que determina el nombre del rey Carlos III así como su año de construcción. También verás figuras de cuatro niños que representan, alegóricamente, las cuatro virtudes cardinales: Fortaleza, Justicia, Prudencia y Templanza, así como un escudo de armas real sostenido por la Fama y el Genio.

Camina en torno a la puerta para conocer todos sus detalles, ya que ésta cuenta con una fachada doble, una mirando al interior y otra al exterior de la ciudad, lo cual la convierte en una maravilla arquitectónica. Practica tus dotes observadoras descubriendo las ligeras diferencias en las decoraciones de ambos lados imaginando las distintas perspectivas de la Puerta de Alcalá que tenían los viajeros dependiendo de si llegaban o abandonaban la ciudad. Sátiros versus leones, motivos florales, símbolo de fertilidad, versus cornucopias, símbolo de abundancia; columnas versus pilastras… verás que a pesar de conformar un único monumento armónico, la fachada este y la que da al oeste son únicas.  Curiosamente se dice esta característica surgió a partir de un error en la elección de los planos por parte de Carlos III, quien escogió dos planos diferentes para su construcción. Al parecer, esa confusión también hizo que el monumento fuera asimétrico.

Entrada al Parque del Buen Retiro

Gracias a la ubicación de la Puerta de Alcalá, podrás complementar tu recorrido visitando muchos más sitios increíbles que hacen de Madrid una de las ciudades más hermosas de Europa. El más popular de ellos es el Parque del Buen Retiro, al cual se accede desde la esquina noroeste del monumento.

Si eres amante de la fotografía, sin duda uno de los encuadres más bellos que podrás crear será visitando la Puerta de Alcalá de noche, cuando las bellas luces del arco iluminan y llenan de vida la Plaza de la Independencia. Es una experiencia sin igual, así que, cuando vayas por las calles de Alcalá, Alfonso XII o Serrano, canta: Mírala, mírala, mírala. Ahí está, ahí está viendo pasar el tiempo, la Puerta de Alcalá.

Porque en la lectura comienza el viaje...